lunes, 24 de agosto de 2015

El verano de su presencia



Cada vez que usted aparece en mi realidad, soy un búho lleno de travesuras a la víspera de ser descubierto.
Entonces, soy los ojos de mi conciencia que pesan mientras miran hacia todo lo que soy, a ver si ante su belleza salgo victorioso.
Ahí es cuando la vida se ilumina,
la estancia es cómplice de nuestras miradas y parece que el sol se hubiera escondido del mundo para mostrarse ante mí, 
pobre mortal enceguecido por su luz, la sangre vuelta miel ante el calor implacable, el verano de su presencia.

Usted me hace nada y ante cualquier gesto hacia mí,
me encierra en pura auto-conciencia, 
al borde del sonrojo, 
pero también me lleva a las puertas de la alegría,
La alegría de una sonrisa ganada con esfuerzo, arrebatada a la indiferencia que usted me asesta, pero que me trajo aquí, este espacio en el tiempo en el que yo puedo hablarle porque sí, no por suerte de una excusa rebuscada.
No importa que usted sea ajena a mis brazos y a mis versos, pues siendo cercana a su presencia, me redimo.
Pero mientras siga hechizando estas tardes tan amarillas y estas noches tan azules, yo tendré magia para adornar los caminos de sus días.

lunes, 22 de junio de 2015

Luna



Soy una montaña de roca y el sueño me derrumba, mi cerebro está alerta y pienso que estás en casa, pero aún no me siento al amparo de mi hogar. Mi casa es la locura y la seguridad es ilusoria. Quiero protegerte, ocultarte del mal del mundo y que seas feliz, que me mires siempre con ojos color amor somnoliento. La mala energía no me asusta pero no quiero mezclarme con ella, no quiero mirarla a los ojos y encontrar su verdadero rostro. Quiero limpiar la casa de ella, callarla, quitarle la sevicia a su voz y preguntarle por qué se empeña en desquitar su rabia en otros, por qué me apalea los nervios con toda esa soledad que acumula pero que prefiere antes de morir arruinada. Solo quiero que te deje en paz, a ver si ronroneas en mi regazo hasta que el ocaso venga a por ti.

sábado, 6 de junio de 2015

Murmullo de medianoche

Anoche empezó a llover y ocurrió esto...

Entre mis febriles cavilaciones de medianoche, 
un murmullo firme y líquido me llega desde fuera. 
Es lento, progresivo. 
Se aposenta en mi casa como la muerte en los labios.
Es la inmediatez de la lluvia clara y ausente para los que duermen.
Implacable, presente y serena, para los que como yo se debaten en noches de luna llena. 
Ella llega a mí en escalas musicales, haciendo canon con el viento y llenando el silencio,
cual recordatorio de vida, del movimiento universal. 
Me acompaña,
me cura las tristezas a punta de susurros y me cose los vacios, 
como se cose ella al caer a tierra. 
Al partir, solo me deja enanitos danzantes llenos de rocío que bailan en mis tejados, 
mientras los gatos juran amor en vano ante el cielo. 
Es precisamente ahí cuando es inevitable pensar en vos.

martes, 19 de mayo de 2015

Fantasías de 10:55 de la noche

Fantasie



Hueles a inocencia. 
Eres como una fuente inagotable de incredulidad infantil ahí parada entre la realidad y tu percepción de la realidad, por eso eres pureza. 
Por eso trato de pasar al menos la mitad de un reloj al día, buscando sonrisas para regalarte en medio de esta existencia mundana, para que tomes esas gotas de felicidad y luego me mires con confusión y agrado y ahí me digas que tengo razón y que a lo mejor y sí quieres esos momentos de luz y yo te diga que a lo mejor y sí eres esa con la quiero deshojar calendarios y armar paisajes de sueños compartidos. 
Solo necesito que te pares con la certeza de un niño, en las fronteras de tu cabeza y me grites que las estrellas fugaces son hadas y que soy yo quien mueve tu mundo. 
Solo dímelo y con esas palabras construiré un cuento a nuestro alrededor…

jueves, 7 de mayo de 2015

5:20




A veces uno simplemente no vuela, el alma no le brilla por fuera del cuerpo. Hoy, es diferente, hoy sí hay brillo, hoy si hay poesía. Enjoy...


Hoy en medio del ocaso, el sol salió de entre las nubes para dejarme una caricia diaria, corta pero sustanciosa, cómo dicen las flores de lluvia. 
Está latente en mis labios, húmeda, silenciosa y duradera. 
Cómo para que nadie escuche, solo tú, yo y nuestro beso aquí cautivo. 
Nuestras bocas sedientas y ansiosas de tantos momentos rebuscados, momentos cortos, dulces y a la vez salados que nos mueven las semanas en torno a algo que no tiene nombre, que no tiene sentimientos ni pesares, solo aventuras. 
Es bello esperarte, comer y esperar a que ilumines mi estancia, a que llegues y nos miremos con ganas, con incesante espera. 
Es lindo desear, observar, admirar lo que debe ser carnal y tratar de quedarme ahí.
A veces simplemente me da hambre de ti, y entonces te pido o te robo momentos intrépidos. 
A veces simplemente eres luz que entra por mi ventana y me ciegas.
Entonces rememoro como me ciegas en ese recuerdo donde mi cama te cubre como espuma, envolviéndote en tu estado más puro y venusino, mientras soy naufrago de tus ojos.
Luego ya no sé nada, solo sé que quiero ser un momento lleno de esa fuente que es tu boca y que se seca un poco tras cada beso, hacer valer la futura escasez de caricias o la futura abundancia de amores. Lo que pase primero.
No importa, solo quiero ser contigo, en este presente tan perpetuo pero tan exiguo, tan loco pero tan posible dentro de los términos de lo imposible.

miércoles, 19 de febrero de 2014

Los ojos cafes

Sin comentarios, aquí les dejo unas palabras...


Mi amor cada día es más insipido
más palabra y menos amor
más vacio y más lleno de mentiras
Es un simulacro de risas
que se burlan de mi y de mis vicios
Todo el bullicio me trae las emociones cansadas de intentar
cansadas de dar y de mirar dos veces.
Me trae los ojos muertos, sin brillo, llenos de nada.
No es la soledad la que me agobia los momentos,es más un miedo a despertar en vano
y más que un miedo, una prevención...
El grisaceo suspiro de una ilusión futura.
Un intento fallido en visperas que te impulsa a no abrir la puerta, 
a no tirarte al abismo de unos ojos cafés, a no poner el pecho a la flecha.

lunes, 27 de enero de 2014

Cosas que escribo para ella - Mi pequeña alegría crepuscular




Bueno ella, es una de esas personas que te alegran los días, personas a las que llamas a la oficina, solo para darles un abrazo, porque te hacen reunir todo lo bonito de tu cuerpo en el pecho y te hacen sentir plena. Esto es para ella, me inspira, enjoy...


Odiando la necesidad de sentir a alguien cerca, llegas tú y me pasas los cabellos por la punta de los dedos, como ajena, como lejana y altanera a mis encantos. Y pienso que a veces la vida, trae una injusticia agria, agria porque los pecados dulces vuelven a ti en espasmos de un dolor casi físico, un rumor intranquilo y cardiaco. Duele porque te he amado con mesura, con una mesura cuidadosa pero intranquila a veces, cuando la suavidad de tu piel se entrecruza con mis impuros pensamientos que te señalan y te susurran con disimulo que sí, que tal vez, a veces las mariposas que me regalas, se enamoran de tu figura. Y pienso que sí, que es el miedo a no tenerte completa el que me frena los sentimientos, que los ata a la cama en la que jugamos y esta los pone en relieve para que tú los veas al natural, fuera de ella, he entrenado las pupilas para que te muestren que no te pienso más allá de una tierna diversión. Pero cuando me abrazas y me callo los halagos, cierro las ventanas de mi alma para ser una contigo, con todo, porque tu abrazo es el azúcar de mis momentos y a veces de mis días, un día sin uno, es un día sin crepúsculo. Nadie sabe lo que siento, solo el sudor que ha quedado en tus sabanas y una onza de mi alma que se esconde y te reconoce como su dueña,  cuando yo la llamo a la superficie y mis labios te dibujan la sonrisa que esbozas mientras te beso.