martes, 26 de enero de 2016

Certezas




Esta mañana, algo me hizo pararme de la cama con una sonrisa, entonces escribí esto.


Cada uno tiene una manera de encontrar un arcoíris en su mañana.
Cada uno dilata el placer a su manera, pero esta mañana,
te he visto asomarte por la ventana de mi vida,
me has dado ánimo,
me has empapado el alma de café y de sonrisa.

Y me doy cuenta de que sé tan poco...
Solo tengo la certeza de ser para ti un halago.
Solo tengo la certeza de que te vivo,
algunas mañanas ni 
siquiera estoy seguro de si vengo
a jugármela por tu corazón o si me resignó a sacarte sonrisas.
Solo sé que hoy empiezo a dejar mis certezas sembradas en una tierra fértil.
Hoy sale el sol tocando la trompeta y me dice que si me acojo a la certeza de tus gestos,
tengo un corazón dorado ganado a futuro. 


Hoy es uno de esos días en los que te canto,
mientras voy en un bus que no parece apearse nunca.
No sé si pensarás que soy un muchacho tonto que te mira y que gusta de lo que no alcanza,
o simplemente mi irrelevancia precede la magia que te entrego.
No sé si debería preguntarme nada.
No sé... hoy solo me limitó a cruzar los dedos y a esperar a que el universo me regale más mañanas así.

lunes, 11 de enero de 2016

Luz de ocaso



Déjenme así....Enjoy

Que grande es mi fortuna, la fortuna de encontrarte de nuevo en el camino aunque te salude de lejos. Que bello es poder mirarte y no saber distinguirte del ocaso.
Yo la verdad, no quiero sobrevivirte, me basta con vivirte cuando la vida se origina en tus ojos.
Quizá hablarás de mi desdicha, yo diré que es una dicha el otorgarte sonrisas.
Y también, creo que eres suerte, suerte que ya amé en otra vida.
Siento como si te hubiera visto desnuda y tu figura se me hubiera quedado, estampada en el alma.
Es como si la piel se me hubiera quedado en el pasado. 
Es como recordar un futuro que no termina de suceder...
Solo sé que llevo vidas sediento de tus tierras inconquistables y el crepúsculo se me vuelve agua entre las manos.
Al final, solo pienso que si me besarás, mi piel se volvería corazón, me llenarías de magia por dentro y sería todo fiesta de luz. Tu, luz.
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jueves, 22 de octubre de 2015

Reflexiones de un loco con sueño



Sin energía, también me salen cositas.


Hoy el día terminó muy rápido.
Los días se acaban más rápido desde que ya no te espero.
Es como si mi consciencia se comiera las horas para no pensarte, para no esperarte, para no extrañar la intriga que se fue.
Esa intriga que me ocupaba el pecho, esa intriga que me dejó un espacio en el esternón.
Aún me pregunto si valió la pena, si valió la energía, si valieron las noches de Luna.
Me digo que sí, pues del cielo se me otorgó la esperanza.
Y les digo, confíen, confíen hermanos de alma, acabado el ocaso, también hay luz.
La luz del sol ya fue, pero la luna permanece, reflexiva y cauta, pero luna al fin.
Al final del ciclo, con la luna nueva entierro los pies en el suelo y le hago luto a mi dicha, mientras le echo tierra, por segunda vez, a la puerta de la poesía.

martes, 20 de octubre de 2015

Pedazos de magia



Hay noches que traen poesía y esta noche, me lleva a usted.
Y me digo que quiero construir con usted.
Suena iluso pero es lo que me grita el alma.
Soy libre y quiero construir el amor.
El amor se funda en el resquicio de su libertad y la mía
No sé usted, pero me gusta creer que sin magia, no hay amor.
¿Qué hacer si la magia está en usted y no en otra?
Quiero hacer el arte del amor junto a usted porque todo lo que pasa por sus manos es magia.
Es por eso que me gustaría poder respirar la firmeza de su voz y que respirara la ternura de la mía cuando le canto en la distancia.
Es también, por eso que siento que cuando me toca, soy piel y aún solo, enterrado entre mis inseguridades, sería ante usted transparente, desnudo ante el aire frío de la madrugada.
Al final, solo me queda la aspiración de ser como Grenouille para atrapar su aroma en mi conciencia y a la vez leerla, como a un libro cuyas cubiertas desnudaría, entre exquisitas lineas que quizá me revelen, esos dulces misterios de su alma.

sábado, 17 de octubre de 2015

Muchos dirán...

Reflexiones de uno...


Hay muchos que te dirán que lo eres todo.
Tienen razón, pero saben cómo hacerte verlo?
Muchos querrán mostrártelo, traerán un espejo y te dirán que te ames más.
Yo te diría que medites en ti y lo veas dentro.
Muchos dirán que harían cualquier cosa para alcanzarte.
Yo te diría que me amo lo suficiente para saber que si me quieres me dejarás entrar.
Muchos dirán que si tú los miraras, te harían feliz.
Yo te diría que si tú me miras, sería un obrero más en la construcción de nuestra felicidad poniendo como base el seguir siendo individuos.
Muchos dirán que te besarían, pero no se atreven.
Yo te diré que si me lo permites, soy capaz de dedicar mis labios a escribir música en tu alma.

miércoles, 14 de octubre de 2015

Contarle


Quisiera decirle, pero pues ella me odiaría o dejaría de hablarme y eso es lo último que quiero....
Entonces escribí esto.


Quisiera poder decirle que cuando la miro pierdo la cuenta,
De los muchos besos que le daría si pudiera,
De las pestañas de sus párpados, partituras de la melodía de su ser,
De los rizos que tiene esta mañana, y sobre todo, me pierdo al preguntarme cuantos instantes le tardó, el rizarme el alma.

Pierdo la cuenta al elucubrar las razones varias por las que camina como si tuviera la intención de pasar desapercibida ante la vida, cuando sabe muy bien que la vida se apercibe de usted con la excusa, de ser más brillante.
Pierdo la cuenta, también, al calcular los días para que se ponga ese vestido rojo.
Al contar las sonrisas que me saca, así me vea y no me mire.
Pero, también, al pesar la fortuna de cuando me mira y no me ve.
Porque aunque ni usted ni yo, lo creamos, usted me crea al mirarme.
Porque cuando yo la miro me inspiro, y al dibujarla en mi vida me dibujo esta sonrisa de niño tonto que siempre me nota.

Es ahí cuando me doy cuenta, que mi alma pierde y gana con tan solo mirarla.

lunes, 21 de septiembre de 2015

La barca encallada




Como siempre, yo escribiéndole a usted, tan lejana, tan indiferente.

La verdad es que no sé cómo se me metió usted tan adentro,
no recuerdo si estaba consciente, solo sé que su voz se quedó anclada en mis costas,
su gesto impasible se me atravesó entre los ojos y la vida, a partir de ahí, me convertí en testigo de su verdad.
Le obsequié la última luna llena y en mis sueños más intrépidos, me atreví a cantarle esta canción, al ritmo de las olas de una concha de caracol:

Quiero nacer en sus horas para acompañarle las soledades,
para darle dulces agonías en las noches,
pasearme por la curva de su nuca y, si me lo permite,
ser la ermitaño de su sonrisa.
Quiero ser árbol de fruta madura en la tierra fértil de sus manos, para ser en todo lo que toca y acostarme siempre a la sombra de una caricia suya.
Quiero construirme una barca para navegar por su piel elegante,
seda infinita,
naufragar por fin en el mar de mis males,
sumergirme en la protagonista de mi deseo errante.

Quiero traer a sus playas la brisa del verano que me acaricia la cara,
para que le bese los párpados y para que le contagie esta sed,
esta ansia de sus manos en mi cintura,
pero, sobre todo, para morir a su lado en un instante amarillo de dicha.